
¿Y ahora? Qué se supone que debemos hacer. Me siento a imaginar historias y no escribo ninguna, converso largas horas y no digo nada. Quizás viaje al sur, como hago siempre cuándo no sé lo que se supone que debo hacer. Tome una decisión apresurada y la ejecute en un año. Piense mucho y la vida siga estando disgregada en un montón de partes que conozco y que no: no consigo reunirla. Aún no entiendo la trampa y camino por la ciudad buscándole un sentido. Camino por esta ciudad, que algo quiere venir a decirme, pero no doy con ella. ¿Cuál es el secreto? Debo enterrarme en un escritorio y pegotear frases sin emoción, debo dejarme sepultar por el cúmulo de fantasías que soy. Todo me estorba justo ahora, hasta el tiempo. No, no es cierto, sólo tengo tiempo. Ya no sé si la incertidumbre es la epifanía que hice de ella, me hice incertidumbre yo toda, manojo de confusiones y superficialidades. Hay más que eso ¿lo hay?
1 comment:
hay más. clao que yes
lo que pasa que el invierno hace todo más lento y pensativo, ademas maestra, gurú la acción tú me enseñaste a dejar los vaivenes pensioliticos y optar por la praxis
no?
seguro que eres buena en las dos cosas ;)
Post a Comment